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Las estrategias de manipulación masiva

Noam Chomsky fue un prodigio intelectual que obtuvo un doctorado en lingüística en la Universidad de Pensilvania. Desde 1955, ha sido profesor en el MIT y ha producido teorías innovadoras y controvertidas sobre la capacidad lingüística humana. Chomsky es ampliamente publicado, tanto en temas en su campo como en temas de disidencia y política exterior de Estados Unidos.

Noam Chomsky es uno de los intelectuales más respetados del mundo. El New York Times lo nombró, el pensador más importante de nuestra era actual.

Una de las principales cosas que ha hecho es llamar y analizar las diferentes estrategias de control de medios que se utilizan hoy en día en el mundo.

Noam Chomsky primero llamó la atención por su trabajo como lingüista, pero también es filósofo y politólogo. También se ha convertido en una voz importante en el mundo del activismo político.

Aquí les dejamos, las diez formas de manipulación mediática, que según Noam Chomsky, utilizan los medios en la actualidad.

Magnitud, propiedad y orientación de los beneficios de los medios de comunicación

Concierne al mercado de los medios, lo cual sugiere que las grandes empresas de información controlan todos los medios de difusión globales. Estas empresas a su vez tienen nexos con distintas entidades políticas, sociales, industriales y económicas, cuya tarea principal es retroalimentar sus ideologías y pensamientos en la población. De esta manera se impide el surgimiento de medios alternativos que no representen a estas grandes instituciones. Esto según Chomsky,“pone en énfasis la desigualdad de riqueza y poder, así como en los efectos que esta produce a diferentes niveles en los intereses y elecciones de los medios de comunicación de masas».

Beneplácito de la publicidad

La proliferación de los medios de comunicación ha permitido que se generen espacios de publicidad que alientan el crecimiento económico de distintas empresas y de los mismos medios. Sin embargo, con el paso del tiempo la pauta publicitaria ha generado una marcada brecha entre las grandes compañías capaces de lucrar mediante sus anuncios con respecto a las que no disponen de acceso a los medios. «Los anunciantes, en consecuencia, suelen apoyar programas que concuerden ideológicamente con ellos (a saber, contenidos que no sean poner en tela de juicio la ideología corporativa dominante)».

Suministro de noticias a los medios de comunicación

Las noticias que se difunden a la audiencia tienden a ser «cuidadosamente seleccionadas» por el gobierno e instituciones privadas y públicas, lo cual resulta en aportación informativa mediocre, aislada de la realidad y falta de crítica. Este filtro justifica los intereses de las élites. Según Chomsky (1988) Los representantes de los medios de comunicación pretenden que lo que el gobierno dice es «de interés periodístico» por derecho propio; es decir, su objetividad es nominal y no real puesto que lo que es aceptado por el gobierno y es emitido por un medio de comunicación sin ser evaluado en un contexto y sin considerar alguna manera de manipulación es tomado como permiso para ser «dirigido», de este modo se constata el manejo de la información mediante el suministro de ésta a los medios de comunicación masivos.

Críticas a los contenidos de los medios de comunicación

También conocido como «El «con el mazo dando» de los reforzadores de opinión». Este ítem constituye la manera como las élites acallan cualquier tipo de información que vaya en contra de sus intereses particulares, ya que para ellas no es conveniente ser criticadas ante una gran masa de gente del común. Es por ello que «si se considera que probablemente algunos acontecimientos, posturas o programas pueden provocar esta respuesta crítica, lo más probable es que sean eliminados» (Chomsky y Herman 1988).

Anticomunismo como mecanismo de control ideológico

El comunismo ha sido siempre el fantasma temido por los propietarios, ya que amenaza las raíces mismas de su posición social y de su estatus superior. Quizá –tras la caída del muro de Berlín y el colapso de la URSS–, este filtro sea ya obsoleto, pero su política puede extrapolarse fácilmente a casos como el de la guerra del Golfo, mientras que los resabios ideológicos del anticomunismo prosiguen en los medios, promocionando el individualismo proempresarial y el ataque sin cuartel al estado de bienestar. Así mismo el mecanismo de control anticomunista llega a través del sistema a ejercer una fuerte influencia sobre los medios de comunicación por medio de temas esquematizados en términos de la bipolaridad comunista y anticomunista con perdidas y ganancias que abogan por la propaganda de cada grupo (mayoritariamente del anticomunismo), lo que a su vez genera en la audiencia la aceptación de un hecho como verdad legítima.

El escritor Sylvain Timsit, elaboró de igual manera, en el año 2002, diez estrategias de manipulación masiva. En algunas páginas, el texto es atribuido erróneamente a Noam Chomsky, pero si bien esto es cierto, lo expuesto por Sylvain Timsit no se aleja del pensamiento del pensador estadounidense:

1Distracción

Según Sylvain Timsit, la más común de todas las estrategias de control de los medios es la distracción. Básicamente implica cambiar la atención del público a cosas sin sentido o irrelevantes. Así es como mantienen ocupadas nuestras mentes.

También sobrecargan a las personas con información o enfatizan en eventos deportivos, celebridades y curiosidades. El objetivo es hacer que las personas pierdan de vista los problemas reales.

2Problema-Reacción-Solución

A veces, los poderes se «descuidan» a propósito, o al menos no abordan, ciertas realidades. Hacen que sus ciudadanos piensen que es un problema que necesita una solución externa. Y ellos mismos presentan la solución.

Por ejemplo, podrían retratar intencionalmente que una industria pública es peor de lo que es porque quieren privatizarla. La idea es justificar la venta.

3La estrategia gradual

El objetivo aquí es lograr que el público permita cosas que normalmente no aceptarían. ¿Cómo? Introduciéndolos muy gradualmente para que la gente ni se dé cuenta.

Por ejemplo, es lo que sucedió con la reducción de los derechos de los trabajadores. En algunas sociedades han implementado reglas, o tipos de trabajo, que hacen que las personas eventualmente piensen que es normal que un trabajador no tenga ninguna garantía de seguridad social.

4Aplazamiento

Esta estrategia hace que los ciudadanos piensen que están tomando medidas que podrían ser malas a corto plazo, pero que podrían ser beneficiosas para toda la sociedad en el futuro. «El fin justifica los medios.»

El objetivo es que las personas se acostumbren a las cosas «malas» y no las rechacen. ¿Cómo? Para que piensen que lo «bueno» vendrá mas adelante Cuando llegue el momento, el efecto de «normalización» ya ha hecho su trabajo. La gente no protesta por no obtener lo que se les prometió.

5Tratar a las personas como niños

Muchos mensajes televisados, especialmente en anuncios, hablan con las personas como si fueran niños. Usan expresiones, palabras y actitudes muy estratégicas rematadas con un halo de inocencia.

El punto es atravesar las defensas de la gente. Es una forma de control de los medios que intenta matar las habilidades de pensamiento crítico de las personas. Los políticos también usan estas tácticas, haciéndose pasar por figuras paternas.

6Yendo por la ruta emocional

Los que manejan los hilos del poder, no quieren personas que analicen de manera racional. Quieren despertar emociones y llegar al inconsciente de las personas . Es por eso que muchos de estos mensajes están llenos de contenido emocional.

El punto es causar una especie de «cortocircuito» en los procesos de pensamiento racional. Utilizan las emociones para capturar el significado general del mensaje, pero no los detalles. Esta es otra forma en que matan las habilidades de pensamiento crítico de las personas.

7Mantener al público ignorante

Mantener a las personas ignorantes es uno de los principales objetivos de quienes controlan los medios. La ignorancia significa no dar a las personas las herramientas que necesitan para analizar las cosas por sí mismas. Significa contarles las partes interesantes, pero nunca revelar el detrás de escena de lo que sucede.

Mantener a las personas ignorantes también significa apartar la atención de la educación. Resulta en una gran brecha entre la calidad de la educación pública y privada. Calman la sed de conocimiento de la gente y hacen que la inteligencia no sea importante.

8Hacer al público complaciente

La mayoría de las tendencias y modas no solo surgen de la nada. Casi siempre hay alguien que los pone en movimiento y los promueve. Lo hacen para crear gustos, intereses y opiniones homogeneizados.

Los medios constantemente promueven ciertas modas y tendencias. La mayoría de ellos tienen que ver con estilos de vida frívolos, innecesarios, incluso ridículos. Convencen a las personas de que actuar de esta manera es lo que está de moda.

9Reforzar el sentimiento de culpa

Otra estrategia de control de los medios es hacer que la gente piense que son ellos, y solo ellos, los culpables de sus problemas. Cualquier cosa mala que suceda es completamente debido a ellos. Así es como logran que las personas piensen que su entorno es perfecto y si hay algo malo es su culpa.

Por lo tanto, las personas terminan tratando de adaptarse a su entorno y luego se sienten culpables por no lograrlo a la perfección. Desubican toda la ira que causa el sistema, culpándose sin cesar a sí mismos.

10Conocer a las personas mejor que ellos mismos

En las últimas décadas, la ciencia nos ha dado acceso a ese conocimiento sobre biología y psicología humana. Pero esta información aún no está disponible para la mayoría de las personas.

Solo una pequeña cantidad de información llega al público. Mientras tanto, las élites tienen toda esta información y la usan a su antojo. Una vez más podemos ver cómo la ignorancia hace que sea más fácil para los poderes controlar la sociedad.

El objetivo de estas estrategias de control de los medios es hacer del mundo lo que las personas más poderosas quieran que sea. Bloquean las habilidades de pensamiento crítico y la libertad de todos. Pero es nuestra responsabilidad dejar de dejar pasivamente que nos controlen. Debemos pelear tanto como podamos.

Síndrome del esclavo satisfecho: cuando agradecemos los latigazos

El problema principal del esclavo no son en sí mismas las distintas calamidades que tiene que soportar día tras día por su condición de esclavo sino que es, más bien, la matriz de pensamiento que no le permite cuestionar su esclavitud.

¿Cadenas físicas o mentales?

En el sí de una sociedad dada, podríamos plantearnos lo siguiente: ¿qué es lo peor que le puede pasar a un esclavo?

Uno podría responder que, sin duda alguna, lo peor de la vida de esclavo es, desde luego, la humillación constante y el trato degradante que supone su condición de esclavo. Sin embargo, habría otra posible respuesta: lo peor que le puede pasar a un esclavo es sentirse satisfecho y hasta agradecido de la vida que le ha tocado vivir y del trato que recibe.

Esta satisfacción paradójica propia del neurótico adaptado, no reflexiona acerca del futuro y reduce la complejidad de la vida a la satisfacción inmediata de la rutina diaria. Aunque muchos contemplan esta filosofía de vida del carpe diem como una muestra loable de adaptación y de optimismo, lo cierto es que es una forma más de autoengaño. La trampa cognitiva radica en que el esclavo satisfecho aumenta progresivamente su aceptación resignada de su condición de esclavo; una condición que, a base de hic et nunc, termina por pasar inadvertida por el propio individuo.

Lo que define a un esclavo no son sus amarres físicos y su nula libertad de movimientos sin la expresa autorización de su amo. Ni siquiera lo define los latigazos que recibe.

El problema del esclavo satisfecho con los golpes y latigazos no es el dolor físico que éstos le causan, sino la predisposición psicológica a recibirlos y a naturalizar el ensañamiento del poderoso sobre él.

En consecuencia, la desgracia del esclavo no son tanto las formas situacionales que sufre en su cotidianidad en términos de maltrato físico, sino la asunción del pensamiento del poderoso, que le impide plantearse y por tanto cuestionar su estado de sumisión. Esto conlleva que acepte de forma acrítica las condiciones de vida con una pasividad resignada y sin atisbo de determinación para poder revertir su vida. Si además sumamos una percepción de satisfacción por el trato que se le ofrece en tanto que esclavo, el individuo está condenado a vivir una vida miserable. En este caso, las cadenas no sujetan el cuerpo, sino la mente.

El esclavo satisfecho en la sociedad actual

Es cierto que, en las sociedades actuales, las luchas por los derechos sociales y civiles han ido cimentando algunas leyes que nos protegen de abusos flagrantes como el esclavismo de cadena y látigo. Sin embargo, todavía arrastramos algunos vestigios del sistema esclavista. El sistema socioeconómico y cultural vigente imponen ciertos valores y ejerce una manipulación continua sobre la forma en que pensamos, conduciendo a la aceptación de algunas prácticas que chocan de pleno con el derecho básico de pensar de forma crítica y autónoma.

El esclavismo moderno consiste en que atendemos sin reflexión previa a una serie de rutinas familiares, laborales y sociales. En este día a día frenético, se nos anula la capacidad para tomar la iniciativa ante cuestiones sumamente importantes como el consumo (qué compramos y para qué), la moda (muy relacionada con la imagen de nosotros mismos que queremos proyectar al mundo) y la moralidad (aquellas reflexiones que deberían guiar nuestros actos encaminados hacia fines concretos).

Entre el acriticismo, la pasividad y el carpe diem mal entendido, nuestra mente deja de plantearse ciertas cosas, lo que a la postre significa una resignación pasiva ante las vicisitudes de la vida. De este modo, tal como actuaría un esclavo y por la indefensión aprendida que supone la nula confianza en nuestras posibilidades, acabamos siendo meros espectadores de un statu quo que creemos ubicuo y, por tanto, por sí mismo legítimo.

Jóvenes depresivos y anestesiados

Tal como escribió Álvaro Saval en su artículo «¿Juventud depresiva o juventud anestesiada?», la manipulación de nuestros pensamientos va conformando una cultura fértil para el poder: nos amarra a prejuicios, consignas y estereotipos que paralizan a los jóvenes en un presente carente de esperanza. Aunque el 15-M despertó gran parte de estos jóvenes anestesiados bajo el yugo del pensamiento uniforme de la tecnocracia y el presentismo, la otra mitad sigue habitando un escenario en que la uniformidad de pensamiento, los empleos precarios y los momentos de ocio siguen un patrón idéntico.

En estos círculos, cualquier atisbo de pensamiento independiente o de crítica hacia ciertos usos y costumbres se vilipendia y se excluye sistemáticamente. Así, el miedo a pensar por uno mismo y la autocensura son los obstáculos para escapar de las cadenas y latigazos en el esclavismo moderno. Por supuesto, el sistema saca rédito de este tipo de pensamiento, apuntalando individuos altamente obedientes: trabajadores precarios pero productivos, consumistas sin criterio y, por supuesto, nada críticos con la sociedad ni con las injusticias que sufren aun sin percatarse de ello.

La adolescencia no solo es la etapa en que nuestra personalidad se consolida, sino también es el tiempo de nuestros pensamientos se estructuran y trazan ciertas líneas maestras de nuestra percepción del mundo que nos rodea. La influencia del grupo sobre el adolescente siempre es un factor relevante a la hora de presumir la influencia en el pensamiento uniforme o, por el contrario, en el pensamiento crítico.

Sin cultura crítica, los individuos se muestran incapaces de pensar la realidad por sí mismos. En este sentido, la existencia deja de ser un viaje en busca del bien, la verdad y la felicidad, para convertirse en una sinrazón de espejismos y estereotipos cuya apariencia se revista del bienestar que nos brinda un pensamiento impuesto y asimilado: todo por no tener la valentía de superar a tiempo las cadenas del esclavo.

ETR (Emotional Theory of Rationality): Un nuevo paradigma emocional

Históricamente, las emociones han sido un elemento «incómodo» dentro de la investigación de las capacidades cognitivas y el comportamiento humanos.

Algunos investigadores las han definido como «ruido», que interfiere sin cesar con los procesos realmente importantes, como son la atención, la cognición, la consciencia o la toma de decisiones.

¿Por qué las emociones son importantes en terapia?

En las últimas décadas, sin embargo, la importancia de las emociones ha ido ganando terreno, encontrando un lugar propio dentro del ámbito de la psicología y de las neurociencias. En la actualidad es comúnmente aceptado que no podemos comprender en su complejidad la psique humana sin tener en cuenta las emociones y su relación con el resto de capacidades ejecutivas.

Sin embargo, aún no comprendemos bien esas relaciones, ni disponemos de modelos que nos permitan integrarlas de forma natural.

Estas limitaciones en nuestro conocimiento están causadas por dos factores principales. El primero es el hecho de que las experiencias emocionales son fenómenos subjetivos que difícilmente pueden ser evaluados científicamente en toda su complejidad; el segundo lo constituye la necesidad de abordar su funcionalidad dentro de un contexto evolutivo, razonando su existencia dentro de los hitos que nos han definido como especie y como individuos.

ETR (Emotional Theory of Rationality): ¿qué es?

Recientemente, un nuevo paradigma denominado ETR (Emotional Theory of Rationality , Garcés y Finkel 2019) ha aportado un enfoque original que nos permite abordar esas lagunas de conocimiento desde una perspectiva diferente.

Esta nueva aproximación parte de la base de que todo ser vivo, para sobrevivir, se ve sometido a una serie de constricciones que le obligan a desarrollar un sutil equilibrio entre las capacidades que adquiere y la energía y los recursos necesarios para mantenerlas.

Esto significa que, las leyes físicas fundamentales, junto con los procesos evolutivos y adaptativos sostenidos durante largos períodos de tiempo, han configurado el sistema nervioso como un mecanismo altamente optimizado en el procesamiento de la información, que permite el desarrollo de respuestas que facilitan la interacción efectiva y eficiente de los seres vivos con el entorno, mejorando así sus posibilidades de supervivencia y reproducción.

Como parte del mecanismo de optimización, debido a las incertidumbres sobre las características y la simultaneidad de los estímulos que enfrentará un individuo, la evolución ha designado al sistema emocional como responsable de llevar a cabo tres funciones principales:

  • Implementar respuestas innatas de amplio espectro que permitan la exploración y aborden rápidamente estímulos nuevos o inesperados para los cuales no hay una respuesta específica.
  • Activar los sistemas cognitivos, responsables de la búsqueda y desarrollo de nuevas respuestas, solo bajo demanda, mejorando así el tiempo de respuesta y el consumo de recursos.
  • Evaluar la criticidad de los estímulos a resolver, modulando la atención para permitir el acceso prioritario a los recursos más avanzados y escasos, si ocurre concurrencia con otros procesos1.

Su influencia en los sistemas cognitivos

Según el modelo ETR, el sistema emocional siempre está activo y controla la atención, que a su vez es la encargada de regular y priorizar el acceso de la información a los sistemas cognitivos.

Los sistemas cognitivos desarrollan respuestas modulan las respuestas emocionales, cerrando así una arquitectura circular, complementaria, dinámica e interdependiente. De acuerdo con este modelo, la emoción y la cognición no compiten, sino que colaboran y se complementan mutuamente para lograr una forma más eficiente de resolver los desafíos con los que se enfrenta el individuo.

Esta nueva aproximación describe y fundamenta claramente la relación que existe entre los mecanismos emocionales, la atención y las capacidades cognitivas, que a su vez modulan la respuesta emocional, cerrando así el sistema y definiendo su dinámica global.

Así, dentro de este nuevo paradigma, las emociones serían el elemento de optimización del funcionamiento cerebral, permitiendo entender cómo y por qué son ellas las que regulan las relaciones del resto de funciones ejecutivas, condicionando su dinámica y, en ocasiones, generando fenómenos de comportamiento alejados del ideal socialmente establecido, pero muy cercano al ideal evolutivo de supervivencia.

Asimismo, el modelo abre la puerta para incorporar el componente somático, asociado a las respuestas emocionales, como un nuevo estímulo que entra a ser procesado por el sistema, generando dinámicas que dan lugar a fenómenos mentales y de comportamiento muy diversos y complejos.

Aplicaciones de este nuevo modelo

Este nuevo modelo tiene importantes implicaciones para explicar estos fenómenos psicológicos y de comportamiento que hasta el momento sólo podían ser descritos. Permite además identificar factores concretos que pueden ayudar a mejorar el abordaje y la comprensión de dichos fenómenos, teniendo importantes aplicaciones en ámbitos como la educación, la motivación, la toma de decisiones o la explicación de determinados comportamientos no adaptativos, entre otros muchos.

Con respecto a las organizaciones, este nuevo modelo ya está siendo utilizado para desarrollar las capacidades personales relacionadas con la adaptación al cambio, la creatividad y la innovación, así como con la mejora de las relaciones interpersonales, el liderazgo o la reestructuración de las propias organizaciones.

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