El fracaso total del sistema lleva al mundo a pensar una nueva economía

El colapso de las cadenas de suministro global impulsado por el Covid-19, la demanda y la movilidad generarán dolorosamente los próximos grandes modelos económicos dirigidos por la tecnología, incluso se está viendo con buenos ojos lo que antes titulaban por ignorancia como utopías.

Muy pocos pudieron haber predicho lo que estamos presenciando ahora: en cuestión de pocas semanas el colapso acumulado de las cadenas de suministro, demanda agregada, consumo, inversión, exportaciones, movilidad, existencias reales y decenas de bonos basuras estallaron por los aires a nivel mundial.

Ya nadie apuesta por una recuperación económica en forma de L, por no hablar de una en forma de V. Cualquier proyección del producto interno bruto (PIB) mundial en 2020 se mete en un terreno en total picada. Los mismos servicios informativos que antes apoyaban al sistema, hoy plantean cientos de críticas al sistema por no poder atender las verdaderas necesidades de la población. Varios economistas han tirado la toalla y comienzan a ver con buenos ojos algunos puntos que anteriormente criticaban de otros sistemas como el socialismo o la economía basada en recursos. The Financial Time en su portada titulaba “locos que no estaban tan locos”, refiriéndose a algunos teóricos críticos del capitalismo.

En las economías industrializadas, en las que aproximadamente el 70% de la mano de obra se dedica a los servicios, innumerables empresas de innumerables para las industrias fracasarán en un colapso financiero continuo que eclipsará la Gran Depresión.

Un ejemplo abarcativo de esta problemática son los posibles 47 millones de trabajadores estadounidenses que pronto serán despedidos -con una tasa de desempleo que se disparará al 32%- Oxfan advierte que cuando termine la pandemia, la mitad de la población mundial podría quedar en la pobreza. Nuestros cálculos no son muy diferentes, en distintas simulaciones algorítmicas los resultados económicos fueron catastróficos, un 40% de la población en estado de pobreza, las acciones de empresas en muy pocas manos, inflación descontrolada en varios países y el dinero prácticamente sin valor alguno.

En parte esto es culpa de las propias empresas, pues se dedicaron a crear un unicornio financiero que no tenía reflejos en existencias reales, repletos de activos tóxicos de fondos de cobertura, derivados y acciones en empresas offshore cuya empresas no fabricaban nada ni tenían empleados. Toda la economía se basó en un cuento de hadas que lograron sostenerlo por medio del adoctrinamiento masivo.

Según el escenario más optimista de la Organización Mundial del Comercio (OMC) para el año 2020 —que sin duda quedará desfasado antes de que termine la primavera— el comercio mundial se reduciría en un 15%. En un escenario más realista y sombrío de la OMC, el comercio mundial se reduciría en un 32%. En un escenario real, sin la carga dogmática de estos organismos que se dedican a sostener el sistema capitalista liberal, el derrumbe podría llegar al 35%.

Lo que estamos presenciando no es solo un masivo cortocircuito de la globalización: es un choque cerebral que se extiende a tres mil millones de personas hiperconectadas y confinadas simultáneamente. Sus cuerpos pueden estar bloqueados, pero son seres electromagnéticos y sus cerebros siguen funcionando, con posibles e imprevistas consecuencias políticas y de otro tipo debido a los problemas psíquicos que puede tener cualquier paciente con bloqueo neuronal y en estado de confinamiento.

Pronto nos enfrentaremos a tres grandes debates interrelacionados: la gestión (en muchos casos terroríficas y digna de una película de terror) de la crisis, la búsqueda de modelos futuros económicos y de gestión de recursos y la re-configuración del sistema-mundo a las patadas o como se dé.

Este es solo un primer enfoque de lo que debería considerarse como una competencia cognitiva de “hacer o morir” en el intento.

Un necesario acelerador de partículas

El sistema no aguantaba más, era sostenido por la charlatanería de pseudo economistas neo-liberales y el adoctrinamiento emitido por estos en los medios. Ya están apareciendo análisis sólidos que solamente intentan reinventar pequeñas cosas para seguir resucitando al cadáver moribundo, ideas de lo que podría ser el próximo modelo económico que la elite pretenden instalar. Como telón de fondo, se puede ver aquí una desacreditación realmente seria de todos los mitos (moribundos) del desarrollo del neo-liberalismo.

Se habla de nuevo modelo económico que debería girar alrededor de estos ejes: Inteligencia artificial computacional (IA); Fabricación automatizada; energía solar y eólica; transferencia de datos de alta velocidad impulsada por 5G; moneda digital y nanotecnología.

Si analizamos el panorama tecnológico mundial, entonces China, Japón, Corea del Sur y Taiwán están muy bien posicionados para lo que viene. Serian en cierto modo los únicos bien posicionado, ya que aun Europa fabrica casi todo en países asiáticos.

Plamen Tonchev, jefe de la unidad de Asia del Instituto de Relaciones Económicas Internacionales de Atenas (Grecia), señala la posible reorganización a corto plazo de los proyectos de la Iniciativa “Cinturón y Carretera” propuesto por la elite para sostener e implantar el nuevo New Green Deal, privilegiando la inversión en energía, la exportación de paneles solares, las redes 5G y la Ruta de la Seda de la Salud.

El Covid-19 es como un acelerador de partículas, consolidando tendencias que ya estaban en desarrollo y fueron planificadas dentro del marco del Grupo Bilderberg en el 2019. China ya había demostrado a todo el planeta que el desarrollo económico bajo un sistema de control no tiene nada que ver con la democracia liberal occidental.

En cuanto a la pandemia, China demostró —también para que todo el planeta lo viera— que la contención del Covid-19 puede lograrse imponiendo controles que Occidente ridiculizó como “draconianos” y “autoritarios”, junto con un enfoque científico estratégico caracterizado por una profusión de equipos de prueba, equipos de protección, ventiladores y tratamientos experimentales.

Esto ya se está traduciendo en un incalculable poder blando que se ejercerá a lo largo de la Ruta de la Seda de la Salud. Las tendencias parecen apuntar a que China está estratégicamente reforzada a lo largo de todo el espectro, especialmente en el Sur Global. China está jugando al Go, Weiqi. Las piedras serán tomadas del tablero geopolítico y remplazadas por nuevas. La OMS es su cómplice y Estados Unidos patalea porque la elite globalista ha decidido tirar por la borda el proyecto de tiranía mundial dirigido por Estados Unidos. Ahora prefiere un modelo más sutil de control derivado no en el combate del enemigo terrorista, sino uno que muy pocos se atreverían a enfrentarse, un virus.

¿Un fallo del sistema muy útil y bienvenido?

En el otro extremo, los escenarios de la banca y finanzas occidentales no podrían ser más sombríos y terroríficos. Como argumenta un análisis centrado en Gran Bretaña, “No es solo Europa. Los bancos pueden no ser lo suficientemente fuertes para cumplir su nuevo papel de salvadores del mundo en cualquier punto del mapa terrestre, incluyendo los EE.UU., China y Japón. Ninguno de los principales sistemas de préstamos fueron sometidos a pruebas de estrés para un congelamiento económico que duró meses”.

Así que “el sistema financiero mundial se resquebrajará bajo la tensión”, con un ya bastante posible “cierre de la pandemia que durará más de tres meses” capaz de causar “un ‘fracaso del sistema’ económico y financiero a nivel global”. Nos dice el periodista experto en economía mundial Max Keiser.

“El problema que posee el sistema financiero mundial es que la mayoría de los activos que se pueden utilizar para rescates, en realidad están formados por fondos tóxicos, sin reflejos en existencias reales y que están por 3 veces por debajo de la cantidad de deuda mundial acumulada. A medida que se producen fallos en el sistema, nada se acerca ni remotamente a la posibilidad de una imposición de un derivado de un cuatrillón de dólares, un verdadero problema nuclear”. Nos termina relatando.

Capital One es el número 11 en la lista de los mayores bancos de EE.UU. por activos. Ya están en graves problemas con sus exposiciones de derivados. Fuentes de Nueva York dicen que Capital One hizo un terrible negocio, apostando a través de los derivados que el petróleo, en especial de esquistos, no se hundiría hasta donde está ahora, en los niveles más bajos de los últimos 17 años. Pero el pronóstico les fallo desde el comienzo, por cada unidad calorífica que se extrae con este sistema, se necesitan utilizar 2 unidades caloríficas. Esto nos enseña que el método de por sí era deficitario.

La mega presión está en todos esos equipos de Wall Street que dieron a las compañías petroleras el equivalente a poner toda su producción de petróleo a precios por encima de 50 dólares el barril. Estas inversiones han llegado a su fin, y la presión sobre las casas de Wall Street y los bancos de EE.UU. son insoportables.

El acuerdo anticipado del viernes no cambiará nada: el petróleo se mantendrá alrededor de 20 dólares por barril, 25 dólares máximo. Sin embargo aunque el dinero del petróleo subiese, ya sería muy tarde para terminar de cubrir la deuda que contrajeron algunas empresas petroleras.

Esto es solo el comienzo y está destinado a empeorar. Imaginen que la mayor parte de la industria de EE.UU. se cerrará. Las corporaciones – como Boeing, por ejemplo – van a ir a la quiebra. Los préstamos bancarios a esas corporaciones serán eliminados. A medida que esos préstamos son eliminados, los bancos se van a meter en grandes problemas, aunque en realidad ya están metidos en grandes problemas.

Derivados y fondos tóxicos por doquier

Wall Street, totalmente ligado a los mercados de derivados, sentirá la presión del colapso de la economía americana. El rescate de la Reserva Federal de Wall Street comenzará a desmoronarse. Hablando de una reacción nuclear en cadena.

En pocas palabras: El FED ha perdido el control de la oferta de dinero en los EE.UU. Los bancos pueden ahora crear crédito ilimitado desde su base y eso establece a los EE.UU. para una potencial hiperinflación si el suministro de dinero crece sin parar y la producción se colapsa, ya que se está colapsando ahora mismo porque la economía está en modo de cierre.

Ya ni el mismo FED puede aguantar seguir comprando las propias acciones de Wall Street a taza baja para darle liquides. Wall Street y sus fondos tóxicos ha llevado a la economía de EE.UU. a tener un déficit encubierto de U$S 2 billones, aunque para este año se espera que el déficit sea de U$S 2.5 billones. El FED ha salido a producir dinero barato con una tasa de interés del 0%, llevando al país a una inflación encubierta que está siendo tapada por las mentiras de economistas neo-liberales, que al mismo todo que sucedía en Chile, venden a la población el cuento del crecimiento del PBI, sin embargo esconden los datos de deuda.

Si los derivados empiezan a implosionar, la única solución para todos los grandes bancos del mundo será la nacionalización inmediata y la socialización de la economía mundial, para la ira de la Diosa del Mercado Libre. El Deutsche Bank, que también está en graves problemas, tiene una exposición de derivados de €7 billones de euros, el doble del PIB anual de Alemania. Argentina no es la excepción a la regla, después de paso por la presidencia de Mauricio Macri, ha dejado a la argentina con una deuda de $1.7 billones de pesos, hay que sumarle a dicha deuda una exorbitante tasa de interés que ha dejado al Banco Central al borde de la quiebra. El gobierno actual ha decidido utilizar al coronavirus y la cuarentena como escudo blindado para evitar que el pueblo se entere de la situación que realmente está el país, además como pretexto para cubrirse ante los fondos acreedores.

No es de extrañar que los círculos empresariales de Nueva York estén absolutamente aterrorizados por la situación mundial, halcones como Henry Kissinger, Rockefeller y Soros han estudiado desde el Grupo Bilderberg como lograr parar la caída de sus imperios económicos. Insisten en que si los EE.UU. no vuelven a trabajar inmediatamente, y si estos posibles cuatrillones de dólares de derivados empiezan a implosionar rápidamente, las crisis económicas que se desarrollarán crearán un colapso de una magnitud que no se ha visto en la historia, con consecuencias incalculables. Es por eso que han ideado este nuevo plan de salvataje del capitalismo, transformándolo en un capitalismo esclavista totalitarista y controlado por alta tecnología.

Dentro del plan hay puntos que podrían ser útiles para un cambio socio-económico, por ejemplo la Inteligencia Artificial para la gestión de recursos, la energía limpia y renovable, pero deberíamos descartar los demás elementos que solamente sirven para el dominio de las masas y el perjuicio de su bienestar, el dinero digital controlado por una entidad totalitaria o empresaria, el control e identificación de las personas por nanochips, las famosas conexiones 5G que son dañinas para el ser humano y otros puntos oscuros que no se han nombrado. Si el sistema responderá al poder y su control contra las personas, si se seguirá utilizando herramientas esclavistas como el dinero y estructura piramidales, entonces estamos hablando de un nuevo sistema antihumano, por más que se maquille como positivo. La solución seria apostar por sistemas más humanos como la Economía Basada En Recursos y presionar a los gobiernos para que sea implementado.

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